¡Buenos días a todos!

Primeramente, pedir disculpas por saltarme la entrada de ayer... Mi vida personal a dado un vuelco de 180º grados en estos días y aun ando recuperándome... así que por este motivo ni hice la entrada que tocaba ayer... lo siento mucho.

Y yendo al tema (nunca mejor dicho), hoy tratamos sobre robos.

Un robo que me causa bastante trauma... aunque fuera por mi ineptitud... fue de una bicicleta que aparque durante dos días (o mejor dicho volví por ella... a saberse si la robaron en la misma noche) y que, obviamente, no estaba al volver... Gracias que era vieja y para el apaño... que si no...

Respecto a las ideas...no creo en la propiedad de ellas... tanto si se le ocurre a otro también como si te la copia. Lo importante es saberla convertirla en realidad y hacerlo el primero... así que no creo que me hayan robado ninguna.

En cuanto a lo mas valioso... diría que dos cosas intangibles...primero la inocencia infantil. Creer en la naturaleza buena humana y en tu propio conformismo de la niñez. Algo que me impacto y me llevo, realmente, años en superar. (Y aun no estoy seguro de haberme repuesto del golpe)

Y luego... la misma tristeza de la pérdida con la alegría de descubrir la otra cara de la madurez, compartiendo realmente la vida con los demás y, a veces, con alguien especial. Cuando por fin alcanzas eso, puedes contrarrestar la otra perdida. Con esa inmensa alegría.

Pero dejemos ya lo personal, que para eso esta el otro blog. Sobre robos... yo creo que el más importante hoy en día es en la ilusión y el interés de tu propio trabajo y vida.
Hoy en día la gente tiende a vivir casi como si fuéramos animales de corral. Estamos ligados a un trabajo repetitivo diario que apenas nos da satisfacción personal al realizarlo... a unas necesidades mas bien impuestas por las armas del capitalismo voraz que reprimen los deseos mas personales y satisfactorios por otros mas comerciales y adinerados... ligado a prestamos, tarjetas de compras... De ello se deduce la decreciente importancia de las tradiciones, del los valores como respeto y honor, de las importancia de la cultura y la educación o del poco interés político de la gente de calle. La resignación es el mayor de los valores para mucho... y realmente crece el "no saber lo que realmente queremos" entre todos.

Y sobre que me he apropiado... tal vez de la ilusión de algunos en mi intento de cambiar lo poco que puedo el mundo... y no terminar de llegar a buen puerto.

Así que poco mas puedo hacer para terminar esta entrada que animaros a que reflexionéis si realmente queréis lo que tenéis y lográis lo que buscáis... porque pensar sobre nosotros mismo no siempre es una perdida de tiempo.

¡Un saludo y nos vemos en próximas líneas!